Creencias limitantes: ¿estoy explotando todo mi potencial?

Los pájaros nacidos en jaula piensan que volar es una enfermedad.

Alejandro Jodorowsky 

Las creencias limitantes son una de las grandes barreras que impiden la consecución de nuestras metas. Influyen y definen nuestra forma de ser, personalidad y comportamiento. ¿Y sabes qué? El mayor problema es que las creencias son inconscientes. Es decir, están influenciando en nuestro comportamiento y vida y ni si quiera nos damos cuenta de ello. Investigadores como Joe Dispenza, Bruce Lipton y Deepak Chopra han hablado de la importancia vital de las creencias que tenemos, ya que son los principios que determinan nuestra vida de forma incluso inconsciente.

¿Qué es una creencia?

En el contexto en el que hablamos, una creencia es una convicción, algo de lo que estamos convencidos, algo que consideramos verdadero acerca de un suceso, persona o cosa. Las creencias se convierten en mensajes claros, poderosos y firmes que reciben nuestro cerebro y sistema nervioso. Sin embargo, las creencias suelen esconderse detrás de nuestras actitudes y motivaciones. Si analizamos nuestro comportamiento y nuestro pensamiento, seguramente podremos identificar creencias que les subyacen.

Por ejemplo, tal vez podamos tener la creencia de que no podemos fallar. Esto parecería una creencia potenciadora, ya que nos acerca al logro. Sin embargo, si analizamos de cerca, si no nos damos el permiso de fallar, será probable que nos resguardemos en los caminos conocidos y evitemos tomar riesgos. Al hacer lo que ya conozco evito el riesgo y por tanto la posibilidad de fallar. Sin embargo, limito las posibilidades de acción que tengo, dejo de ver caminos diferentes y, si se me presentaran, no me atrevería a ir por ellos. No puedo darme el lujo de fallar.

Las creencias pueden ser potenciadoras o limitantes

Las creencias positivas amplían nuestro círculo de influencia, expanden las posibilidades que podemos observar, en pocas palabras, nos ayudan a sacar lo mejor de nosotros mismos. Nos impulsan porque tenemos la convicción de que vamos a triunfar y lograr lo que nos proponemos. Ejemplos de creencias positivas son: la vida es bella, soy muy bueno para realizar ciertas tareas, la gente es amable, todo está bien, etc.

Y aquí ocurre algo muy interesante, cuando crees que puedes lograr alguna meta que te has establecido, ya has avanzado bastante el camino para conseguirlo. Estás mucho más cerca de lograrlo ya que todo tu ser, mente, cuerpo y espíritu está alineado hacia lo que quieres alcanzar. No se trata de otra versión de la Ley de la atracción. Uno puede repetir muchas veces lo que quiere lograr sin realmente creerlo. Cuando realmente confiamos en nosotros mismos, en nuestra habilidad o la posibilidad de desarrollarla, y enfocamos nuestra energía en algo, no lo estamos atrayendo, sino que nos estamos acercando activamente hacia la meta.

Todo cambia cuando se trata de creencias limitantes. Éstas nos impiden ser quienes somos y nos hacen imposible afrontar determinadas situaciones, ya que nos ciegan ante nuevas oportunidades y limitan lo que podemos hacer. Algunos ejemplos de creencias limitantes son:  no se puede confiar en nadie, no me merezco tal cosa, en nuestra familia siempre tenemos mala suerte. Si crees no poder lograr algo, tu pensamiento se cumplirá y seguramente experimentaras el fracaso.

Recuerda que tienes razón tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes. Ambas convicciones tienen un gran poder. Las creencias tienen tanto el poder de crear posibilidades y soluciones, como el poder de destruir nuestra estima, alejarnos de nuestras metas e impedirnos ver alternativas.

¿De dónde surgen?

Las creencias surgen sobre todo en nuestra infancia y las vamos conformando a lo largo de nuestra vida a través de nuestra experiencia. De forma primera, nos son dadas por nuestros abuelos y padres, por las personas que nos educan en la escuela, por nuestros amigos, por los medios de comunicación y por las personas con quienes convivimos. Conforme vamos creciendo, las confirmamos a través de nuestras vivencias y finalmente las vivimos como una gran verdad subyacente.

Cuando somos pequeños creemos lo que nos dicen, porque no tenemos recursos para comprobarlo y estas creencias pueden seguir sin modificación en nosotros cuando somos adultos, a menos que decidamos cambiar. Por ejemplo, un niño que sea criticado destructivamente por sus padres comenzará a tener creencias limitantes y negativas sobre sí mismo, lo cual hará que construya una baja autoestima que le impedirá desarrollar su potencial.

Por el contrario, un niño que está rodeado por gente que le transmite su cariño y reconocimiento construirá creencias del tipo soy inteligente, tendrá una alta autoestima y en su vida adulta confiará en sí mismo y sus habilidades. Esta creencia le guiará en su vida a valorarse a sí mismo y a conseguir mayores logros, ya que confiará en sus posibilidades.

¿Podemos cambiar?

Lo anterior no significa que estemos condenados a vivir con una creencia que nos limita toda la vida. Todas las personas somos perfectamente capaces de cambiar las creencias que nos limitan y sustituirlas por otras que potencien nuestro actuar. Por supuesto, este es un trabajo intenso de introspección. Se requiere trabajar con uno mismo, decidirse y comenzar a reflexionar.

Tal vez lo más complicado, por increíble que suene, sea identificar en qué creemos. Sin embargo, una vez que hemos identificado qué es lo que subyace nuestro actuar, estamos en capacidad para decidir. Desde un enfoque de responsabilidad y de proactividad podremos saber la razón por la que cierta creencia nos potencia o nos limita y crear nuevas creencias que poco a poco podremos incorporar y consolidar. Este será el tema del siguiente artículo de esta serie, en la que exploraremos algunas técnicas para identificar, moldear y reforzar nuevas creencias positivas.

Déjanos saber lo que piensas en los comentarios y comparte con tus amigos. Recuerda visitar nuestro Campus virtual para conocer los Retos de liderazgo que tenemos para ti. Escucha también nuestro podcast para profundizar en estos temas y continúa con nosotros esta conversación en cualquiera de los canales que tenemos para ti.

Contacto

Tenemos varios canales de comunicación disponibles para ti:

Ponte en contacto con nosotros hoy mismo y descubre cómo Ideas Sobre Liderazgo puede impulsar tu talento y ayudarte a ser un líder con visión estratégica y sentido humano.

¿El líder nace o se hace?
¿Cómo se hace un líder?